miércoles, 6 de junio de 2018

Algunos ERRORES de Los PADRES

Las 10 conductas de los padres que entorpecen la educación de los niños Un padre ayuda a su hijo con los deberes (istockphoto) Comparte en Facebook Comparte en Twitter 45 MAYTE RIUS, Barcelona 13/09/2016 01:21 | Actualizado a 15/09/2016 10:00 La mayoría de los padres y madres concede mucha relevancia a los estudios de sus hijos y trata de implicarse en ellos. Pero maestros y psicólogos aseguran que no siempre tienen claro cuál es su papel en el aprendizaje escolar y a veces adoptan actitudes que acaban dañando la educación de los hijos. ESTUDIAR CON ELLOS Ser padre y maestro a la vez crea conflictos y dependencia “Llegan los primeros deberes escolares y ahí están papá y mamá al lado; y los deberes son de la criatura, no de la familia; el deber de la familia es velar por que el niño tenga espacio y tiempo para hacer sus tareas y, si son muy pequeños, facilitar la organización del tiempo”, explica María Jesús Comellas, profesora de la UAB en la facultad de Ciencias de la Educación y psicóloga especializada en las relaciones familia-escuela. Benjamí Montenegro, del Equip Psicològic del Desenvolupament de l’Individu, dice que el papel de los padres es el de auditores: “Han de controlar que el trabajo esté hecho, pero no entrar en el contenido porque se trata de que las tareas las hagan los niños y así trabajar su autonomía”. Eso no significa que si el niño plantea alguna duda no se le den pistas o herramientas para resolverla. Dicen los expertos que hacer de maestros y padres a la vez no trae más que problemas: crea conflictos familiares diarios y dependencia, porque los niños se acostumbran a que haya alguien encima de ellos para trabajar. Y si el crío tiene dificultades de aprendizaje o necesita refuerzo, el consejo es buscar un profesor particular. RESOLVÉRSELO TODO Solventar sus descuidos dificulta su maduración “Los niños han de aprender a organizarse y a solventar sus problemas, a cualquier edad, y no hay que mandar a nadie corriendo a comprar tinta de impresora a última hora de la tarde porque al día siguiente ha de entregar un trabajo ni llevarle a la escuela el libro o el bocadillo olvidados; si los padres les resuelven todo ‘con tal de que estudien’, no maduran, no asumen sus responsabilidades ni aprenden a ser autónomos”, coinciden Comellas y Montenegro. FOCALIZAR TODO EN EL ESTUDIO Hacer de la formación el eje de la vida familiar daña la relación Los educadores aseguran que una frase muy reiterada de los estudiantes es “a mis padres sólo les interesa si estudio, lo demás no les importa nada”. “Cuando focalizas todo en los estudios, cuando lo primero que le preguntas a tu hijo en la puerta de la escuela es qué deberes tienes o qué nota te han puesto en vez de cómo te ha ido el día, o con quién te has relacionado, transmites que te interesa el aprendizaje, no la persona”, dice Comellas. Y agrega que lo mismo ocurre cuando al hijo universitario se le libera de tareas domésticas porque “su trabajo es estudiar”. “Esa persona tiene que vivir, ha de saber organizarse, tener habilidades domésticas y saber relacionarse, y de eso a veces no nos ocupamos, ni nos interesamos por su vida emocional y relacional”, enfatiza la psicóloga. QUERER GENIOS Sobreestimular a menudo provoca el efecto contrario Los maestros explican que una práctica muy habitual en las familias es la de sobreestimular a los niños. “Todos quieren un hijo genio y les llenan la cuna de artilugios, abusan de juegos didácticos, se afanan porque aprendan muchas cosas y cuanto antes mejor, y esa sobreestimulación no sólo no influye en una evolución cognitiva más rápida, sino que a menudo tiene efectos contraproducentes en forma de problemas de atención o de falta de concentración”, explica Joan Domènech, maestro del colegio Fructuós Gelabert de Barcelona. Esa impaciencia respecto al aprendizaje provoca, según los psicólogos, que los padres se desesperen ante las primeras dificultades en los estudios o vivan como un fracaso los primeros malos resultados, sin tener en cuenta que la educación es un proceso a largo plazo y que lo que los niños necesitan para aprender es paciencia y ánimo. “Los padres no deberían considerar los malos resultados como un fracaso porque ello reduce la autoestima de los hijos e incapacita cada vez más a unos y otros”, advierten. PREMIAR LAS NOTAS El estímulo material desvirtúa y puede aumentar la frustración Las notas ni se han de premiar ni castigar; se han de elogiar y aplaudir, o analizar si es necesario dedicar más tiempo a estudiar, según los expertos. “El mejor estímulo es descubrir cosas nuevas y desarrollar tus intereses, si hace falta un estímulo material, es que algo no funciona”, apunta Domènech. Montenegro advierte que los premios pueden causar una doble frustración, porque con frecuencia se ofrecen por notas poco realistas y si el chaval no triunfa a pesar de la recompensa prometida su sensación de fracaso y su malestar es doble: además de no alcanzar su meta escolar, se queda sin regalo. DISFRAZAR LA VAGANCIA Buscar trastornos detrás de los fracasos retrasa la madurez Otra conducta recurrente que observan los educadores es la tendencia de los padres a buscar trastornos neurológicos detrás de los fracasos escolares de sus hijos. “Hay muchos niños que son incapaces de esforzarse en hacer los deberes o en estudiar porque son vagos, y eso es inmadurez, no un trastorno mental, y a veces se intenta disfrazar esa vagancia como intolerancia a la frustración o intolerancia al estrés, cuando lo que tienen es falta de autonomía”, comenta Montenegro. Comellas subraya que esta actitud tiene que ver con la actitud hiperprotectora de muchos padres que buscan la etiqueta del trastorno para el bajo rendimiento de sus hijos “porque en el momento en que se disfraza algo como trastorno se desculpabiliza a todo el mundo”. EJERCER DE DETECTIVES El control absoluto de sus tareas suscita desconfianza Hay padres que rastrean los deberes, trabajos, las fecha de exámenes o los comentarios de sus hijos en clase a través de la agenda escolar, la web del centro, las redes sociales o implicando en sus indagaciones a los padres de otros niños de la clase, con quienes están en permanente contacto por WhatsApp. “Esa conducta provoca un boquete de desconfianza y no resuelve nada”, advierte Montenegro. En vez de ejercer este control absoluto aconseja realizar un acompañamiento lejano, revisar conjuntamente con el chaval la agenda de tareas pero dejándole que sea autónomo para realizarlas. Y para los padres que optan por preguntar la lección para saber si el niño ha preparado un examen, los expertos recomiendan ponerle tres o cuatro preguntas por escrito, porque normalmente no hay exámenes orales y de nada sirve que el niño se sepa la lección hablando si luego se expresa mal por escrito o comete muchas faltas de ortografía. USAR EL ESTUDIO COMO PEAJE Las tareas escolares acaban entendiéndose como un castigo “Castigado a hacer los deberes” o “hasta que no acabes de leer no hay dibujos” son frases que utilizan algunos padres para incitar a sus hijos a hacer las tareas escolares. Pero los expertos aseguran que el tiempo de estudio debería ser siempre un tiempo de tranquilidad y sosiego, no de regañinas. El objetivo, explican, debe ser ayudar a los niños a descubrir el placer de la lectura o del aprendizaje, y eso no se consigue si se plantean las tareas escolares como un castigo o como un peaje necesario para poder disfrutar de actividades placenteras como salir con los amigos, ver la televisión o jugar con la consola. Y a medida que crecen, han de entender la relación entre esfuerzo, dedicación y resultados, “y asumir que si han de estudiar más porque han tenido malas notas se trata de una inversión, no de un castigo”, indica Comellas. PROYECTARSE EN LOS HIJOS Las expectativas no siempre se adecúan a las capacidades Los psicólogos consideran que en muchas familias pesan más las expectativas que tienen los padres sobre los estudios de los hijos que las preferencias o capacidades de estos, y muchos chavales son orientados a estudiar lo que quieren o les gusta a sus progenitores. “En este país confundimos inteligencia con título, continuamos desprestigiando la formación profesional y no valoramos la creatividad como un medio para vivir”, reflexiona Comelles. NO RESPETAR LA LÍNEA ESCOLAR El modelo de los padres no garantiza el éxito hoy Muchos padres piensan que el modelo y los métodos educativos que les sirvieron a ellos les servirán a sus hijos, pero la escuela ha cambiado mucho y los niños también. “Lo que a ti te gustaba del colegio, lo que aprendías entonces o cómo lo aprendías no tiene por qué ser un modelo de éxito para tus hijos”, advierte Domènech. Y por eso considera un error que los padres traten de enseñar a los hijos a leer o a calcular por su cuenta o les pongan actividades de refuerzo en casa, sin considerar que quizá están interfiriendo en el ritmo o el método pedagógico que sigue la escuela. “Uno ha de plantearse a qué escuela lleva a su hijo, asegurarse de que comparte las mismas ideas, y luego acompañar al niño en el aprendizaje pero con respeto al proceso que siguen en la escuela, y no dar al niño mensajes diferentes”, reflexiona. Los educadores son especialmente críticos con los padres que muestran constantemente su desacuerdo con los profesores en presencia de los niños, porque estos aprovechan esa situación para manipular a unos y a otros.

Lo bueno y lo malo de las redes sociales , para menores

ASPECTOS NEGATIVOS DEL USO DE LAS REDES SOCIALES A partir de los estudios que muestran las altas cifras de uso y abuso de las redes sociales en adolescentes y jóvenes, se desprende la gran atracción que ejercen en este grupo etario tan vulnerable por sus procesos neuropsicobiológicos y sociales. Por eso, se hace necesario revisar los efectos negativos que pueden producir estos nuevos estilos de comunicación y de conexión permanente. El abuso de redes sociales ha mostrado una asociación con depresión, síndrome de déficit atencional con hiperactividad, insomnio, disminución de horas total de sueño, disminución del rendimiento académico, repitencia y abandono escolar. También ha sido asociado con un amplio rango de problemas psicosociales. Estudios han revelado falla en la toma de decisiones en los adictos a juegos online. Los adolescentes que juegan de forma excesiva tienen menos capacidad de procesar el feedback frente a las decisiones 16, no considerándolo a la hora de tomarlas. Se ha visto, además, fallas en los procesos de aprendizaje En relación al desarrollo de personalidad, se ha registrado que a mayor gravedad de la personalidad, mayor es el riesgo de adicción. El Trastorno de Personalidad Borderline aumenta el riesgo de ciberadicción 15,17,18. En relación a los aspectos negativos del uso de redes sociales en particular y de objetos tecnológicos en general, sabemos que la exposición a violencia en los medios de comunicación, internet, videojuegos y redes sociales, aumenta las interacciones agresivas en niños y adolescentes en encuadres sociales inestructurados 19. Se produce, además, un alto grado de exposición deseada y no deseada a pornografía en usuarios de internet 20 y existe una mayor exposición en individuos vulnerables (con tendencia a la delincuencia, con depresión y/o que han sido victimizados) 21. Se genera una baja capacidad de lectura facial y de habilidades sociales directas. Los videojuegos tienen la capacidad de inducir a corto plazo comportamientos violentos, neutrales y/o prosociales en los niños, independiente de variables temperamentales (especialmente en menores de siete años). La evidencia es menos consistente cuando se considera a los adolescentes. El pronóstico a largo plazo para todas las edades es incierto. Internet y las redes sociales pueden estimular fácilmente conductas inadecuadas debido a la existencia de anonimato y falseamiento de identidad, como exhibicionismo, agresividad, engaño, entre otros. A continuación se abordan algunos de los peligros a los que pueden estar expuestos. Grooming Es un conjunto de estrategias que una persona adulta desarrolla para ganar la confianza del/la joven a través de internet 22, adquiriendo control y poder sobre él/ella, con el fin último de abusar sexualmente de él/ella. Tiene distintas etapas: 1. Amistad. El abusador se hace pasar por otr@ joven y se gana la confianza de la víctima, seduciéndola y obteniendo así sus datos personales (¿Qué edad tienes?, ¿Con quién vives?, ¿Cuál es tu dirección?, ¿Qué hacen tus padres?, ¿En qué colegio estás?). 2. Engaño. El abusador finge estar enamorado de la víctima para conseguir que se desnude y realice actos de naturaleza sexual frente a la webcam, o le envíe fotografías de igual tipo. 3. Chantaje. El abusador manipula a la víctima amenazándol@ con que va a hacer público el material sexual, si no continúa enviándoselo. Las repercusiones del grooming en la víctima están asociadas a depresión, baja autoestima, desconfianza, cambios de humor repentinos y bruscos, bajo rendimiento académico, aislamiento, alteraciones del sueño y de la alimentación, ideas e intentos de suicidio 23,24. Ciberbullying La ciberviolencia o violencia virtual se refiere a la forma en que los medios de comunicación (internet, telefonía móvil, sitios web y/o videojuegos online) pueden favorecer la violencia e incluso ejercerla sobre distintos grupos de personas. Los niños y jóvenes vinculados al fenómeno del matonaje escolar utilizan los medios de comunicación como otra forma de ejercer violencia hacia sus pares, especialmente desde el anonimato. Suele ser una extensión (virtual) del maltrato realizado presencialmente 25. Implica un daño recurrente y repetitivo que tiene un impacto significativo en la o las víctimas. Se puede manifestar de distintas formas: publicar en internet una imagen, video, “memes”, datos privados y cualquier información que pueda perjudicar o avergonzar a alguien o hacerse pasar por otra persona creando un perfil falso, ya sea para exponer aspectos privados de ella o agredir a terceros, entre otros. Es fundamental que los adolescentes que están expuestos a este fenómeno logren pedir ayuda para poder generar un equipo de trabajo que investigue, detenga, sancione y repare26. Las intervenciones deben estar dirigidas tanto a las víctimas como a los agresores y a las familias involucradas. Sexting Es una práctica que consiste en compartir imágenes de tipo sexual, personal o de otros, por medio de teléfonos o internet. El riesgo, es que las imágenes sean publicadas y viralizadas sin permiso. Con ello la intimidad queda expuesta a la mirada pública, con todas las consecuencias a corto y largo plazo de este hecho 24. Ciberadicción o conducta adictiva a internet Se define como un patrón de comportamiento caracterizado por la pérdida de control sobre el uso de internet. Esta conducta conduce al aislamiento y al descuido de las relaciones sociales, de las actividades académicas, de las actividades recreativas, de la salud y de la higiene personal 27–29. Autores sugieren que algunos jóvenes (entre un 10- 15% del total de usuarios) desarrollan conductas adictivas similares a la dependencia a sustancias. Se generan fenómenos de abstinencia y tolerancia, sensación de pérdida de control y se utilizan como método para escapar de la realidad. Involucra serias alteraciones sociales y familiares 30. Algunos indicadores de ciberadicción son: • El tiempo de uso ha ido en aumento • El rendimiento académico ha disminuido notablemente porque dedica demasiado tiempo a estar conectado • Manifiesta una gran irritabilidad cuando alguien l@ interrumpe • Se ve ansios@, nervios@, deprimid@ o aburrid@ cuando no está conectad@ a internet • Deja de reunirse con sus amig@s por estar frente a la pantalla • Se queda hasta muy tarde en la noche navegando, chateando, entre otros • Está pendiente a cada momento de sus mensajes y mira en forma obsesiva el doble check del WhatsApp • Revisa constantemente su teléfono celular para ver si ha llegado un mensaje y presenta vibraciones fantasmas • Habitualmente lo primero y lo último que hace al despertar y al dormir, es revisar el teléfono ASPECTOS POSITIVOS DEL USO DE REDES SOCIALES El uso controlado y supervisado de redes sociales muestra beneficios en pacientes con trauma cerebral que reciben rehabilitación 23, quienes desarrollan mejores estrategias compensatorias en comparación a quellos pacientes que son rehabilitados tradicionalmente. Se ha mostrado que internet estimula un mayor número de regiones cerebrales, aumenta la memoria de trabajo, produce una mayor capacidad de aprendizaje perceptual y permite hacer frente a varios estímulos de manera simultánea. Los nativos digitales tienen mejor habilidad para tomar decisiones rápidas. También se ha asociado a un mayor desarrollo del polo frontal, de la región temporal anterior, del cingulado anterior y posterior y del hipocampo 31. También genera beneficios en discapacitados auditivos. El grado de atención que alcanzan los gamers permite distraerlos del dolor. En algunos reportes de casos se han utilizado consolas de videojuegos portátiles en pacientes oncológicos, quemados y con patología dermatológica (prurito). Presentan menos náuseas, menores presiones sistólicas y menos uso de analgésicos. Internet ha sido utilizado también en la rehabilitación de niños con parálisis cerebral, distrofias musculares y trastornos de aprendizaje 32. El uso de redes sociales muestra otros múltiples aspectos positivos: creación de blogs, videos y páginas web que pueden desarrollar sentimientos de competencia, generación de elementos educativos, reforzamiento de relaciones creadas offline, educación sexual, promoción y prevención en salud (tabaco, alcohol, drogas, hábitos alimentarios, conductas sexuales), apoyo en logros académicos (un 84% plantea que son útiles en tareas; un 81% plantea que son útiles en aprendizajes y un 68% ve una desventaja en esta área el no tener internet).

Efectos negativos de redes sociales en niños

Los efectos negativos de las redes sociales en la salud mental de niños y adolescentes Varios estudios marcan una relación entre el uso de las redes sociales entre adolescentes y su salud mental Varios estudios marcan una relación entre el uso de las redes sociales entre adolescentes y su salud mental Fuente: Archivo Adicción, ciberacoso y sentimientos de no estar a la altura: estos son los males detrás de problemas de salud mental como la depresión y la ansiedad, asociados al abuso de las redes sociales entre los menores de 18 años. Jane Wakefield SEGUIR Comentar (5) Me gusta Compartir15 de febrero de 2018 • 00:45 Cuando el doctor Rangan Chatterjee, de Reino Unido, recibió por primera vez a un chico de 16 años que se había autolesionado y había acabado en urgencias, lo primero que pensó fue en darle antidepresivos. "Pero hablé con él y me pareció que su uso de las redes sociales estaba teniendo un impacto negativo en su salud". Así que en lugar de medicarlo le propuso una solución simple: debía intentar desengancharse de las redes sociales . Al principio eliminando su uso una hora antes de acostarse y, con el paso de varias semanas, aumentándolo a dos horas por la mañana y dos horas antes de irse a dormir. "Después de seis meses dijo que se sentía significativamente mejor y recibí una carta de su madre que decía que estaba más contento en el colegio y más integrado en la comunidad". ADEMÁS Facebook admite que grupos chinos de tecnología tuvieron acceso a los datos de sus usuarios Amor en el aire: se enamoró de un pasajero durante un vuelo y ahora intenta encontrarlo Ese y otros casos similares han llevado a Chatterjee a cuestionar el papel que las redes sociales juegan en las vidas de los niños y de los jóvenes. Y no es el único. Un "vínculo intrínseco" con la salud mental Hace unas semanas un centenar de expertos en bienestar infantil de Estados Unidos le pidieron a Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook, que cerrara Messenger Kids, una aplicación desarrollada específicamente para niños de 6 a 13 años, argumentando que es una plataforma irresponsable. Un estudio de 2017 de la Royal Society of Public Health de Reino Unido, con 1.500 jóvenes de 11 a 25 años, concluyó que Snapchat e Instagram eran las redes sociales que con mayor probabilidad inspiraban sentimientos de ansiedad y de ser inadecuado. Siete de cada diez dijeron que Instagram les hacía sentirse peor sobre su imagen corporal, la mitad dijo que Instagram y Facebook exacerbaban su ansiedad y dos tercios que Facebook empeoraba el ciberacoso. Shirley Cramer, que lideró el estudio, concluyó que las redes sociales ahora están "intrínsecamente vinculadas a la salud mental". "Se han convertido en el espacio en el que formamos y construimos relaciones, nos expresamos y aprendemos del mundo que nos rodea". Aunque Facebook , Twitter e Instagram oficialmente prohíben cuentas de menores de 13 años, en la práctica no pueden verificar la edad de sus usuarios, y ese es uno de los problemas que las autoridades británicas de la salud le han planteado a las redes sociales. Según un estudio de 2017 de la entidad británica que regula los medios de comunicación, la mitad de los niños del país de 11 y 12 años tenían un perfil en alguna de esas redes sociales. "Algunos niños pierden o rompen a propósito sus celulares" La psiquiatra Louise Theodosiou ha notado un aumento de los casos en los que las redes sociales son un factor que contribuye a la depresión, ansiedad y otros problemas mentales en menores. Los problemas son variados y complejos: van desde la adicción a las plataformas de juego y a las redes sociales hasta el ciberacoso, pasando por la incidencia de sentimientos de ser inadecuado, causados por el bombardeo constante de imágenes de las vidas de otras personas. "En las últimas dos semanas he visto a dos niños que pidieron más citas por culpa del ciberacoso", le dijo la psiquiatra a la BBC, "algunos niños pierden o rompen a propósito sus celulares para acabar con los mensajes que los angustian". Según Theodosiou, el ciberacoso puede tener un efecto más intenso que el acoso en el patio escolar. "Cualquier acoso fuera de internet está limitado a un ambiente concreto, pero en la computadora, en casa, es como si fueras acosado en tu propia habitación". El ciberacoso es tiene un impacto mayor que el bullying tradicional, porque los chicos no tienen cómo escapar de él: lo sufren (vía el teléfono) en su propia habitación El ciberacoso es tiene un impacto mayor que el bullying tradicional, porque los chicos no tienen cómo escapar de él: lo sufren (vía el teléfono) en su propia habitación Fuente: Archivo Otro de los grupos de menores que más le preocupan, aunque "afortunadamente" los casos son "raros", es el de los niños que dejan de salir por su adicción a las redes sociales, a las plataformas de juego o a ambas. Estos niños con frecuencia se niegan a salir para ir a las citas con el psiquiatra, así que los distintos profesionales de la salud tienen que hacerles visitas en casa para lidiar con el problema. Puede tomar meses convencerlos de que salgan de la habitación. "Estos chicos viven en un mundo de ficción, a veces para detrimento de su salud física. Pueden tener un problema físico, como un dolor de muelas, pero aún así no quieren dejar sus mundos virtuales", dijo Theodosiou. Según la experta, incluso para los niños cuyo uso de las redes sociales se considera normal, hay peligro en la manera en que internet se ha convertido en un canal para acceder a las vidas de los otros, incluidas las celebridades. "Los jóvenes tienen la necesidad de mirar compulsivamente a los otros y se disgustan porque sienten que sus vidas no son así", comentó la psiquiatra, "mi impresión es que creen que sus amigos tienen vidas mejores que las suyas, aunque solo vean una versión idealizada de las vidas de los otros". ¿Qué pueden hacer los padres? La psiquiatra ha visto también lo difícil que esta experiencia puede ser para los padres. Ha oído el caso de algunos que duermen con el router para asegurarse de que sus niños no se conecten a la red inalámbrica en medio de la noche. Estas son algunas recomendaciones que expertos y padres han compartido: Supervisa cuánto tiempo se pasan los niños en internet y asegúrate de que no interfiere con actividades como socializar, comer, dormir o hacer ejercicio. Considera prohibir los aparatos electrónicos durante las comidas y una hora antes de dormir. Habla regularmente con los niños sobre lo que hacen en internet, qué compartieron hoy, de quién se hicieron amigos y cómo les afecta a su estado de ánimo. Recuerda que Facebook, Twitter e Instagram son para mayores de 13 años. Con los niños más pequeños considera tener acceso regular a sus contraseñas para supervisar contenido. Anima a los niños a utilizar internet con fines creativos: para ayudar con los deberes o para crear su propio contenido.

Depresión infantil por redes sociales

Redes sociales influyen en casos de depresión infantil Por La Razón Online - 18 abril, 2017 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Tamaño de fuente: A A A A La exposición constante a los contenidos mediáticos y la falta de presencia de los padres en el hogar, son dos factores que han incidido en el aumento de depresión en menores de edad en el país, donde en el 2014 se reportaron dos millones de estos casos en niños y adolescentes, informó el INEGI. La tristeza prolongada, los cambios de apetito, la irritabilidad y el aislamiento son algunos de los síntomas que presentan los menores, quienes al estar expuestos constantemente a las expectativas sociales sobre su futuro, generan ansiedad y vulnerabilidad, comenta a La Razón la psicoterapeuta y coordinadora del Centro Psicológico Cognitivo Conductual, Gabriela Hernández. “Ahora, además de tener una carrera para tener un buen empleo, también se tiene que tener una maestría, buenas calificaciones y a la vez cumplir con ciertos requisitos físicos, los cuales son difundidos principalmente en redes sociales”, comenta. Esto último afecta principalmente a las niñas, quienes desde los 8 años, indica la doctora, comienzan a preocuparse por su imagen y por tener cuerpos estéticos, lo cual las lleva a presentar trastornos alimenticios y/o cuadros depresivos. Un estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), presentado por el Dr. Armando Barriguete Meléndez, informó que en la Ciudad de México el 75% de las niñas y el 65% de niños de entre 9 y 13 años están preocupados por engordar, pues “la imagen extremadamente delgada es la que rige y el hecho de ser llamados ‘gordos’ implica connotación ofensiva y discriminatoria”, comenta el psiquiatra. Depre.jpg No obstante, son los que tienen problemas de autoestima los más propensos a desarrollar algún tipo de trastorno, comenta a La Razón el doctor Héctor Lara Tapia, psiquiatra del Instituto de Neurología y académico de la UNAM. “Uno de los problemas es que los niños son muy sugestionables y las redes sociales influyen en ellos”, comenta el doctor Lara, quien menciona que los medios de comunicación incrementan todas las patologías existentes en las personas. También menciona que los niños con problemas de seguridad o de apoyo familiar, son los más afectados con los contenidos mediáticos, pues son más propensos a sentir miedo y ansiedad. “El problema de las redes sociales es que se corren muchos chismes”, comenta el doctor, en referencia al incremento de casos de ansiedad en los menores, quienes son afectados por la información que ven en este medio. Asimismo la doctora Gabriela Hernández comenta que éstas no son un factor determinante en la depresión, más si influyen en el trastorno, pues fomentan la necesidad de aprobación que tienen las personas. Además, el fácil acceso a la información y la inmediatez con la que se tiene, genera otros problemas como la falta de tolerancia a la postergación o el aislamiento, pues ya no es necesario comunicarse presencialmente con las personas para encontrar respuestas a lo que se busca, como una dirección o información escolar. “Esto influye en adultos irritables que por ejemplo cambian de trabajo porque no toleran y tienen complicaciones a la hora de relacionarse”, indica la terapeuta. “De no ser tratada la depresión a tiempo, los menores crecen con problemas de identidad y tienden a tener una personalidad depresiva”, menciona el doctor Lara Tapia, quien además indica que ésta usualmente se detona por algún problema ambiental, como el bullying, el abuso infantil, los conflictos entre padres que pueden incluir el divorcio o agresión entre ellos mismos. Cuando es detectada a temprana edad puede tratarse con terapias donde se fortalece la autoestima, no obstante, en algunos casos es necesario medicar a los menores. Los especialistas recomiendan que padres e hijos mantengan una relación estrecha, donde se desarrolle una comunicación de confianza, pues esto fortalece los valores de los pequeños quienes, al recibir una buena educación, son menos propensos a creer lo que ven en los medios de comunicación.

Lateralidad cruzada

Lateralidad Cruzada La lateralidad es la expresión de la distribución asimétrica que se establece entre las funciones de los dos hemisferios cerebrales y queda definida aproximadamente alrededor de los cinco años de edad. Esto no significa que cada hemisferio tenga una función determinada, de hecho, ambos participan en mayor o menor medida en todas las funciones complejas. El hemisferio derecho se encarga de la percepción, de la comprensión global y el aspecto extralingüístico. El hemisferio izquierdo, en cambio, se ocupa de la interpretación, codificación de la información y del aspecto lingüístico. Ambos están conectados por el cuerpo calloso que activa o inhibe las áreas contralaterales en función de la tarea que quiere llevarse a cabo. En otras palabras, cada hemisferio recibe la información, tanto motora como sensorial de la parte contralateral del cuerpo. Según cómo se distribuyan las funciones corporales en nuestro cerebro (entre los dos hemisferios), utilizaremos preferentemente un lado u otro del cuerpo (el derecho o el izquierdo) para realizar las diversas acciones cotidianas. A través de varios ejercicios tales como: escribir, lanzar una pelota, abrir una puerta, enrollar un ovillo, mirar por un caleidoscopio, coger los cubiertos, etc… podremos conocer la predominancia de la mano, pie, ojo y oído. Si la persona presenta una lateralidad diferente para manos, pies, etc. estaremos ante una lateralidad cruzada. La lateralidad de un individuo se clasifica en función de la preferencia de manual (mano), podal (pie), visual (ojo) y auditiva (oído). La lateralidad homogénea hace referencia a que estas cuatro partes mencionadas previamente se encuentren definidas en el mismo lado del cuerpo. En caso de no ser así, se habla de lateralidad cruzada. En esta expresión, hay un predominio lateral no homogéneo, es decir, mano, pie, oído y ojo no están establecidos en el mismo lado del cuerpo, siendo frecuente el predominio diestro en la mano y pie y el predominio zurdo en el ojo y oído. En este caso, hay una preferencia visual en el ojo izquierdo. La información visual procedente del ojo izquierdo la procesa el hemisferio derecho (que se encarga de lo global y de lo no lingüístico) y la respuesta motora se produce con la mano derecha, que es la dominante. Por tanto, tiene sentido que en estos casos aparezcan dificultades en la lectoescritura, ya que las letras se diferencian por su orientación lateral, por lo que hay un predominio hemisférico diferente entre la información visual que perciben y su respuesta grafomotora. La lateralidad cruzada: Consecuencias La lateralidad cruzada también puede producirse por causas genéticas, es un trastorno neurofisiológico que afecta al desarrollo cognitivo de la persona. En caso de lateralidad cruzada en el ámbito escolar, el niño va a encontrarse manejando símbolos (letras y números) donde las coordenadas espaciales y temporales que utilizan son relevantes para su comprensión (la posición de una letra dentro de una palabra o de un número en una cifra más larga, etc..) Si el niño no tiene esa capacidad adquirida de manera natural, le resultará más difícil manejar estos nuevos códigos. Todo esto puede producir un rendimiento inferior al nivel intelectual real (en referencia al potencial del niño), mostrando dificultades en la lectura, el habla y el cálculo, deficiencias en la escritura, dificultades en concentración y comprensión, provocando además problemas de integración escolar, conflictos familiares y desmotivación. Si es detectada en edad adulta, la lateralidad puede mostrar los siguientes síntomas: agotamiento físico, mental y emocional, insomnio y lentitud, desequilibrio y torpeza, problemas de concentración o de lenguaje y puede producir conflictos relacionales en el ámbito laboral y familiar. Terapia Es importante tratar a tiempo la lateralidad cruzada, ya que cuanto más se retrase su diagnóstico, mayores y graves serán las consecuencias. Empezar con el tratamiento en cuánto se detecte, permite disminuir el trastorno en un 80 %, con posibilidades de llegar a un éxito de recuperación cercana al 100 %. Siendo un tratamiento neurofisiológico, no van a reproducirse recaídas. El primer paso hacia la recuperación es el diagnóstico precoz, que debe realizarse a partir de los cuatro años y medio o cinco. Tipos y tratamiento de lateralidad cruzada Lateralidad contrariada: para este tipo de lateralidad, se pueden distinguir cambios en la mano utilizada, por ejemplo una utilización de mano derecha cuando anteriormente el paciente era zurdo. Lateralidad cruzada en individuos ambidiestros: Dependiendo del caso, se utilizan manos diferentes. Escriben y comen con la derecha pero cortan con la izquierda. Lateralidad de oposición: En este caso hace falta considerar elementos psicológicos y emocionales. En este caso el niño muestra un malestar hacía la escuela o la familia, Utilización indistinta de ambas manos: Realizar acciones como recortar o cepillarse los dientes puede suponer un problema porque se necesita individualizar la lateralización.

Dislexia infantil

La dislexia infantil es una deficiencia de la lectura, la escritura y el aprendizaje. Su causa es una alteración de las zonas cerebrales que controlan el lenguaje. La dislexia infantil afecta a un 5 por ciento de los niños de 7 a 9 años, sobre todo, a los varones y se cree que tiene una base genética. Las manifestaciones de la dislexia son muy variadas y dependerán de la intensidad del trastorno y de la edad del niño, porque se pueden afectar funciones relacionadas con la memoria, el vocabulario, las áreas motrices y el habla. Sin embargo, se cree que la dislexia no está relacionada con la inteligencia del niño, aunque en la etapa preescolar se pueden observar las deficiencias significativas en el lenguaje, la motricidad, la percepción y la falta de madurez en general. Síntomas de la dislexia en los niños Dislexia infantil La dislexia no se cura sólo con el paso del tiempo, es preciso un diagnóstico temprano para ayudar al niño oportunamente. Por ello, los padres y los educadores no deben dudar en consultar al pediatra antes las primeras sospechas de dislexia. El niño disléxico presenta grandes dificultades en la lecto-escritura: DESTACADOS Los 5 nutrientes esenciales que nunca debes olvidar en la dieta de tu hijo ALIMENTACIÓN Los 5 nutrientes esenciales que nunca debes olvidar en la dieta de tu hijo Niños seguros en la piscina NATACIÓN Niños seguros en la piscina La vuelta del cordón umbilical en el nacimiento del bebé PARTO La vuelta del cordón umbilical en el nacimiento del bebé Actividades para trabajar con los niños la motricidad gruesa APRENDIZAJE Actividades para trabajar con los niños la motricidad gruesa - Lectura lenta, trabajosa y cargada de errores. - Deficiente ortografía en los textos o dictados. - Uniones o separaciones incorrectas de palabras. - Dificultades en la automatización de aprendizajes y memorización (aprende algo y, al poco tiempo, lo olvida). Además, le cuesta realizar con éxito las actividades donde es necesario aplicar varias habilidades (ejemplo, redacciones en las que ha de prestar atención a la ortografía, signos de puntuación, organización de ideas...). La dislexia no se manifiesta de la misma manera ni con la misma intensidad en cada niño. Por lo tanto, la recuperación estará determinada por las características de cada niño y por el medio familiar y escolar al que pertenece. La detección precoz es la clave para su recuperación, antes de que el niño viva la experiencia del fracaso. El niño con dislexia es capaz de aprender a leer, pero lo hará de una manera diferente, con un método distinto y un tratamiento especial, dándole estrategias y técnicas para enfrentarse a sus dificultades de lectoescritura, enseñándole diferentes habilidades que le ayuden a comprender y memorizar los textos leídos. Es importante que los padres que tengan un hijo con dislexia se pongan en manos de un profesional para que les pueda orientar de la mejor manera de ayudar a su hijo. María José Ortí Logopeda Colaboradora de GuiaInfantil.com

Los negocios, mejor fuera de casa

Muchos saben por experiencia, que mezclar negocios y familia muchas veces, termina mal... Y muchas familias saben que los niños prefieren terminar todo su trabajo, y después volver a casa a descansar y divertirse. Y sobre todo, reencontrarse con sus padres y charlar sobre como ha ido el día...