martes, 6 de junio de 2017

Exámenes / trucos para prepararlos

Una mentalidad sana es: “Si estudio durante meses tendré muchas probabilidades de aprobar, y si suspendo, estaré tranquilo porque me he esforzado”. actitud churchill Con esa forma de pensar, evitarás el estrés y ansiedad de los exámenes y si estudias con antelación aprobarás la mayoría de las veces. 9-Intenta interesarte por lo que estudias estudiando feliz Si tienes asco a lo que estas estudiando avanzarás como una hormiga. Pero si tienes un auténtico interés, no te costará esfuerzo estudiar. Será como pasar tiempo libre informándote sobre lo que te gusta. 10-Estudia con energía y sin hambre Tener hambre hará que estés distraído y sin energía, haciendo mucho más difícil la concentración. Por ello, es muy importante que hayas desayunado o comido antes de comenzar a estudiar. Entre otros alimentos, las almendras y las frutas son buenas opciones. Visita este artículo para conocer algunos alimentos que mejoran la memoria: http://lifeder.com/alimentos-para-mejorar-la-memoria/. 11-Planifica el material a estudiar Si tienes 300 páginas que estudiar, te va a entrar vértigo cuando comiences. Pero si divides 300 páginas entre 30 días cabe a 10 páginas al día, lo cual es bastante asequible. En 20 días serían 15 páginas al día. Si cumples con la regla de estudiar meses o semanas antes, podrás planificarte con tranquilidad y eficacia. 12-Alterna los lugares de estudio Si alternas los lugares donde estudias mejorarás la atención y la retención del aprendizaje. Además, estudiar durante semanas en un mismo lugar puede llegar a ser fatigoso y aburrido. Alternar entre diversas bibliotecas o salas de estudio y tu casa es una buena opción. 13-Practica el examen: ponte exámenes ficticios Ponerte preguntas o exámenes ficticios de prueba es mucho más efectivo que subrayar o releer. Estarás preguntándote posibles preguntas y estarás practicando para la prueba real. Es decir, habrás hecho antes muchos posibles exámenes y el examen real será uno más. Además, probablemente en los “exámenes ficticios” te pondrás preguntas que coincidirán con las del examen real. Cuantos más intentos hagas mejor.

ESTUDIAR BIEN / cómo Hacerlo

Cómo aprendiste a montar en bici? Probablemente alguien te dio algunos consejos y luego tú practicaste mucho. Puedes aprender a estudiar de una forma muy parecida. Nadie nace sabiendo estudiar. Necesitas aprender unas pocas técnicas de estudios y luego ponerlas en práctica para desarrollar buenos hábitos de estudio. ¿De qué te servirán las técnicas de estudio? Te facilitarán los aprendizajes académicos y te ayudarán a obtener mejores resultados en los exámenes, sobre todo cuando empieces la secundaria. He aquí seis pasos para estudiar mejor: Presta atención en clase. Toma buenos apuntes. Planifica con antelación los exámenes y trabajos escolares. Divide la materia en cachitos. (Si tienes mucho material que aprender, divídelo en bloques más asequibles.) Pide ayuda si te bloqueas o estancas. ¡Duerme bien por las noches! 1. Presta atención: los buenos hábitos de estudio empiezan en la clase He aquí algo que probablemente te sorprenderá: ¿sabías que antes de que te pongas a estudiar ya has empezado a hacerlo? ¿Cómo es posible? Cuando prestas atención en clase y tomas buenos apuntes, estás empezando el proceso de aprendizaje y estudio. ¿Te cuesta prestar atención en clase? ¿Te sientas cerca de una persona que habla mucho o es muy ruidosa? ¿No ves bien la pizarra? Asegúrate de sentarte en un buen sitio para poder prestar atención. Si hay algo que te impide prestar atención o tomar buenos apuntes en clase, coméntaselo al profesor o a tus padres. 2. Los buenos apuntes facilitan el estudio ¿No sabes tomar apuntes? Empieza anotando la información que explique o escriba en la pizarra tu profesor durante la clase. Intenta hacer buena letra para que después entiendas tus apuntes. También es una buena idea tener los apuntes, exámenes, pruebas sorpresa y documentos de trabajo ordenados por asignaturas. 3. Si planificas el estudio con antelación, luego te alegrarás de haberlo hecho Esperar al jueves por la tarde para estudiar el examen del viernes te obligará a hincar los codos durante toda la noche, ¡lo que no tiene nada de divertido! Además difícilmente darás lo máximo de ti mismo si no pegas ojo en toda la noche. Todos posponemos cosas de vez en cuando. Una de las mejores formas de asegurarte de que eso no te pasa a ti es planificando el tiempo de estudio con antelación. Pide un calendario que sea guay (uno que te guste y que puedas tener cerca de tu escritorio o lugar de estudio) y anota las fechas de entrega de los trabajos escolares y de los exámenes. Luego planifica cuánto tiempo dedicarás cada día a estudiar cuando salgas del colegio o instituto y cuánto tiempo dedicaras a cada asignatura. ¿Las clases y actividades extraescolares hacen que te resulte difícil encontrar tiempo para estudiar? Pide a tu madre o padre que te ayuden a diseñar un horario para organizarte el tiempo. 4. ¡Divídelo en cachitos! Cuando tengas que estudiar mucho material, te ayudará dividirlo en cachitos. Supongamos que tienes una prueba de ortografía sobre 20 palabras. En vez de pensar en todas las palabras a la vez, intenta dividir el trabajo en bloques de cinco palabras y estúdiate uno o dos bloques cada día. No te preocupes si no te acuerdas de algo que has estudiado primero. Ahí es donde entra en juego la práctica. Cuanto más días dediques a repasar algo, más probabilidades habrá de que se te grabe en la memoria. También hay algunos truquillos, como las reglas nemotécnicas, que ayudan a recordar cosas. Por ejemplo, si tienes que memorizar una lista, construye una frase o palabra con la primera letra de cada elemento de la lista. Supón que te tienes que aprender los ocho planetas del sistema solar ordenados en función de la distancia que los separa del sol. La frase “Marta Vio a Tu Madre Jalando Sola Una Noche” puede ayudarte a recordar “Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno”. Tu profesor también puede darte ideas. Otra forma de dividir el material en bloques es estudiando regularmente en vez de dejarlo todo para el último día. La tarde previa al examen puedes dedicarla a repasar los apuntes o a releer los temas. O, si estás estudiando matemáticas o ciencias, puedes hacer problemas para practicar. ¿Cuánto tiempo seguido puedes estudiar cada tarde? Tu profesor puede ayudarte a saberlo. La mayoría de los cerebros solo pueden concentrarse atentamente en algo durante unos 45 minutos. O sea que, si ya llevas un buen rato estudiando y notas que te empieza a costar mantener la atención, prueba a hacer una pausa yendo a buscar un vaso de agua o dándote una vuelta por tu casa ¡Pero no caigas en la tentación de poner la tele y/o dejar de estudiar! 5. Si estás estancado, pide ayuda No se puede estudiar bien cuando uno no entiende la materia. Asegúrate de pedir ayuda a tu profesor si hay algo que no acabas de entender. Puedes intentar salir del bache releyendo tus apuntes. ¿Te aclaran algo? En caso negativo, pídele al profesor que te lo vuelva a explicar o que reviséis juntos tus apuntes. Si te estancas mientras estudias en casa, tal vez tu madre o tu padre puedan echarte una mano. 6. ¡Duerme a pierna suelta! El examen es mañana. Tú has seguido tu plan de estudio y has aplicado las técnicas que te hemos explicado pero, de repente, tienes la sensación de que no te acuerdas de nada, ¡ni siquiera de cuánto son 2+2! ¡No te dejes dominar por los nervios! Tu cerebro necesita tiempo para asimilar toda la información que ha incorporado. Intenta dormir bien por la noche y mañana te sorprenderá lo bien que te sabes la materia.

sábado, 3 de junio de 2017

Colegios religiosos/ no religiosos

Ayer en la televisión autónoma vasca, había un debate. El tema era si el que va aun colegio religioso , solo por eso va a ser mejor persona... Por supuesto, todos decían que no tiene que ver. Que hay delincuentes y buenas personas salidos de cualquier lugar... Evidentemente. No creo que esa sea la cuestión. Yo estudié de los seis a los diecisiete años en colegio de monjas. La verdad es que aprender de memoria el catecismo o los documentos ecuménicos no me aportaron mucho... Pero la verdad es que estudiar valores, lo necesario de ponerse en el lugar de los demás, de amar la vida y ala gente como es, de intentarlo. De conocer la vida de personajes históricos que dedicaron su vida a ayudar a los demás. De en qué consiste una vida entregada a que otros se sientan mejor, mientras hacemos nuestro trabajo diario...de la necesidad del ser humano de reflexionar sobre sí mismo ( meditación : yoga, etc). De observar el planeta tierra como un ecosistema lleno de seres vivos con derecho a vivir dignamente. Y morir dignamente para alimentar a otros, o no.... De que no hagas a otro lo que no te gustaría que te hagan a ti... Eso es el poso que deja la religión. Desde luego que se nota en la calle, quien la ha recibido y quien no... Aunque siempre está la posibilidad de que todo esto sea transmitido por los padres en el hogar. Lo cual ocurre, a veces...